Los cauchos esponjosos de célula cerrada y semicerrada están diseñados para ofrecer sellado estanco, aislamiento térmico y absorción de impactos. A diferencia de los cauchos de célula abierta, estos materiales no permiten el paso de aire ni líquidos, lo que los hace ideales para aplicaciones donde se requiere protección total contra la humedad, el polvo o los gases.
Su estructura interna está compuesta por burbujas selladas, lo que les da una alta resistencia a la compresión sin perder flexibilidad. Se utilizan ampliamente en sectores como:
Construcción (juntas de fachada y carpintería)
Automoción (sellado de puertas y cabinas)
Electrónica (amortiguación de componentes)
Climatización y ventilación
Los cauchos de célula semicerrada combinan cierta permeabilidad con mayor resistencia mecánica, y se emplean en situaciones donde se necesita una junta con efecto de rebote o absorción progresiva.
Este tipo de materiales está disponible en versiones de EPDM, neopreno, PVC expandido o polietileno esponjoso, en distintos formatos: perfiles, bandas, rollos o bloques.
Son fáciles de cortar, instalar y adaptar a diferentes superficies. Además, ofrecen una excelente durabilidad frente a agentes externos como el agua, el sol o productos químicos.
Explora nuestra gama de cauchos esponjosos cerrados y semicerrados para encontrar la solución perfecta a tus necesidades de sellado técnico.